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jueves, 21 de abril de 2011

MODULO 3

ORGANUM

El organum, como primer forma registrada de polifonía, es el inicio simple, de lo que al paso del tiempo se convertiría en un elemento muy importante dentro de la música, y  que en la actualidad es motivo de un estudio profundo y analítico: La Armonía.

Sin embargo, tuvo que pasar mucho tiempo todavía para que la música evolucionara.

En un principio, en el organum, se utilizaban los intervalos, para hacer otra voz, que acompañara a la melodía principal, siguiéndola nota por nota de forma paralela, ya sea con intervalos de 5ª. Superior ó intervalos de 4as. Inferior.

Un ejemplo de melodía monódica, en una sucesión de tonos empezando por la nota Fa:

Haz clic en el video para ver el ejemplo:


Veamos un ejemplo, de cómo se desarrollaba el “organum”, tomando como primer grado el tono de Fa, acompañado de un intervalo de su quinto grado (Do) superior.

Nota: Las notas que van subrayadas, son las notas principales de la melodía, haz clic en pantalla completa del video, para visualizar mejor las notas.

Haz clic para ver el video.


Veamos ahora otro ejemplo con el mismo desarrollo de las notas principales subrayadas, pero ahora con intervalo de su cuarto grado (Do) inferior.

Haz clic para ver el video.


El arte del organum, pronto fue sustituido por otro más refinado: El Discantus


Colaboración de: Miguel Ángel González Plata (guitarrista de *Golden Years Band*)

viernes, 15 de abril de 2011

MODULO 3

La Polifonía

Si antes la monodia era la música a una sola voz, ahora la polifonía, será el desarrollo simultáneo de dos o más melodías con consonancia. La polifonía, es el resultado de ejecutar dos o más melodías diferentes a la vez, en tal forma que la coincidencia de los sonidos, sea agradable y bien aceptada.

Los primeros intentos polifónicos se pierden en la oscuridad de la historia, a pesar de las múltiples investigaciones.

En el siglo IX, un monje llamado Hucbaldo, escribió que diafonía (como al principio se llamo a la polifonía) es “lo que no consiste en el canto solo, sino en un concierto discordante”.

Otro teórico del siglo XI, dice: “La diafonía es un conjunto de sonidos diferentes, convenientemente unidos. Se ejecuta al menos por dos chantres (cantantes) de tal forma que mientras uno hace oír la melodía principal, el otro, por sonidos diferentes, circula convenientemente alrededor de esta melodía, y a cada pausa las dos voces se unen en unísono u octava”.

Aunque los trovadores se hacían acompañar por diversos instrumentos, éstos solo imitaban el canto, al unísono o a la octava. Si alguna vez se desviaban, era solamente en forma casual, para producir una especie de “heterofonía”. 

ORGANUM
La primera forma registrada de polifonía primitiva es la llamada “organum”. Se habla de ella desde el siglo IX. El organum consiste en una melodía que se imita a ciertos intervalos de distancia. Recordemos que un intervalo es la distancia entre dos sonidos.
El organum es una melodía que se imita a un intervalo de quinta superior (cinco grados hacia el registro agudo), o a una cuarta inferior (cuatro grados hacia el registro grave).

Veamos un ejemplo:

Tomemos como primer grado la nota Fa:   I - Fa

  
(Haz click en el video para escuchar la nota)




Buscamos su quinto grado superior (cinco grados hacia el registro agudo):

I – Fa     II – Sol     III – La     IV – Si     V – Do     VI – Re     VII – Mi     VIII – Fa

(Haz click en el video para escuchar el intervalo con quinto grado ascendente)


Como habíamos dicho anteriormente, el primer grado es el que va a regir el funcionamiento de los demás grados (sonidos).

A partir del primer grado, a los sonidos ascendentes, se le van asignando los grados consecutivos. Formando los grados superiores.

Ejemplo:

I – Fa     II – Sol     III – La     IV – Si     V – Do     VI – Re     VII – Mi     VIII – Fa

Y a los sonidos descendentes, se les va asignando sus grados consecutivos de forma inversa. Formando los grados inferiores.

Ejemplo:

VIII – Fa     VII – Sol     VI – La     V – Si     IV – Do     III – Re     II – Mi     I – Fa


Busquemos su cuarto grado inferior (cuatro grados hacia el registro grave):

VIII – Fa     VII – Sol     VI – La     V – Si     IV – Do     III – Re     II – Mi     I – Fa

(Haz click en el video para escuchar el intervalo con cuarto grado descendente)

Vemos claramente que los dos intervalos que se forman tanto con el quinto grado de forma ascendente, como el cuarto grado de forma descendente, son el “mismo” tono, pero con diferencia de una octava, o sea en dos posiciones diferentes de Fa.



Colaboración de: Miguel Ángel González Plata (guitarrista de *Golden Years Band*)

martes, 29 de marzo de 2011

MODULO 3

Introducción

Quizá cuando estuvo en la primaria ó secundaria, en los festivales, participo en algún coro y oyó hablar de la primer, segunda y tercera voz, es por eso que ahora, esta forma de cantar le parece la cosa más natural.

Sin embargo, cantar a varias voces no era nada natural en el siglo XI; por el contrario, cantar así, en ese tiempo, era solamente una tímida innovación artificiosa.


 Para una mejor comprensión de este modulo, daremos una breve introducción de los GRADOS de la escala y sus INTERVALOS. El análisis profundo del estudio de los grados de la escala y los intervalos, se tratará en su momento.

Los grados de una escala se representan con los números romanos:

I – II – III – IV – V – VI – VII – VIII

Tomemos la escala natural de Do a Do (Teclas blancas del teclado):

Do – Re – Mi – Fa – Sol – La – Si – Do

Ahora veamos como se forman los grados en esta escala de Do:

I.- Do      II.- Re      III.- Mi      IV.- Fa      V.- Sol      VI.- La      VII.- Si      VIII.- Do

El primer grado es el que va a regir el funcionamiento de los demás grados (sonidos).

Veamos ahora los modos, de las demás escalas, tomando en cuenta siempre la forma ascendente de éstas y la disposición de los grados. (Recordemos que estamos utilizando solo las teclas blancas del teclado).

I.- Re      II.- Mi      III.- Fa      IV.- Sol      V.- La      VI.- Si      VII.- Do      VIII.- Re

I.- Mi      II.- Fa      III.- Sol     IV.- La       V.- Si      VI.- Do      VII.- Re      VIII.- Mi

I.- Fa      II.- Sol      III.- La      IV.- Si      V.- Do      VI.- Re      VII.- Mi      VIII.- Fa

I.- Sol      II.- La      III.- Si      IV.- Do      V.- Re      VI.- Mi      VII.- Fa      VIII.- Sol

I.- La      II.- Si      III.- Do      IV.- Re      V.- Mi      VI.- Fa      VII.- Sol      VIII.- La

I.- Si      II.- Do      III.- Re      IV.- Mi      V.- Fa      VI.- Sol      VII.- La      VIII.- Si


A la distancia entre dos sonidos, ya sea que se ejecuten de forma simultanea ó sucesivamente, se llama INTERVALO.
A los intervalos se les llama por su función con respecto a la distancia del primer grado.

Por ejemplo, en la escala de Do; A la distancia entre el Do y el Mi  se llama intervalo de tercera, puesto que abarca tres grados:

I.- Do     II.- Re     III.- Mi


Analicemos los intervalos de la escala de Do, con respecto a sus distancias:

I.- Do  a   II.- Re        Intervalo de segunda
I.- Do  a   III.- Mi      Intervalo de tercera
I.- Do  a   IV.- Fa       Intervalo de cuarta
I.- Do  a   V.- Sol        Intervalo de quinta
I.- Do  a   VI.- La       Intervalo de sexta
I.- Do  a   VII.- Si       Intervalo de septima
I.- Do  a   VIII.- Do    Intervalo de octava

De igual forma, tomando los demás tonos como primer grado y sus tonos consecutivos, podemos analizar los intervalos de cada escala.

I.- Re  a   II.- Mi         Intervalo de segunda
I.- Re  a   III.- Fa        Intervalo de tercera
I.- Re  a   IV.- Sol       Intervalo de cuarta
I.- Re  a   V.- La          Intervalo de quinta
I.- Re  a   VI.- Si          Intervalo de sexta
I.- Re  a   VII.- Do      Intervalo de septima
I.- Re  a   VIII.- Re     Intervalo de octava


Y así, sucesivamente con cada escala de tonos naturales (teclas blancas).

(Se recomienda como ejercicio, escribir en un cuaderno todas las escalas y sus intervalos, siguiendo los ejemplos ya descritos).



Música Polifónica de Occidente


Hasta este punto de la nuestra exposición, toda la música se ha desarrollado en forma monódica (un tono (sonido) tras otro); pero muy pronto, la monodia empieza a ser insuficiente como expresión musical de la vida. La existencia en la época feudal, recelosa y solitaria, concentrada alrededor  de un castillo, empieza a hacerse más segura, más cómoda y tranquila. Se desarrollan las ciudades donde aparecen nuevas actividades artísticas, se inventa la imprenta y se descubre América.
En esta transición, el espíritu se orienta hacia horizontes más variados; y si antes el ideal estaba en la vida de ultratumba y se plasmaba en música de inspiración religiosa, ahora, a través de los juglares y trovadores, y del resurgimiento de la música popular, la música refleja ideales mundanos.

Todos estos cambios se ven retratados en una innovación musical: La Polifonía.


Colaboración de: Miguel Ángel González Plata (guitarrista de *Golden Years Band*)

sábado, 19 de marzo de 2011

MODULO 2 EL CAMINO DE LA MUSICA (PARTE 5)

El Camino de la Música (Parte 5)

La música eclesiástica transformada por el pueblo.

El pueblo, por su parte, al tiempo que se desarrollaba la música de los trovadores, iba poco a poco haciendo suya la música de liturgia.
En la Abadía de San Gall, dos monjes, Tutilo y Notker Balbulis, idearon formas de simplificar para el pueblo algunos cánticos de por si complicados por medio de trucos ingeniosos, llamados secuencias y tropos.



Melismas
Los cantos melismáticos gregorianos (música oficial de la iglesia, y única permitida), eran de ejecución sumamente complicada, pues no siempre correspondía una silaba a una nota, sino que por lo general, a una sílaba le correspondían una serie de notas (sonidos), en la siguiente forma:




Naturalmente, entonar toda esa serie de “adornos” (ornamentos musicales) resultaba demasiado complicado para el pueblo, que no podría aprenderse de memoria tanta complicación. Fue por eso que los monjes de la Abadía de San Gall, Tutilo y Notker, idearon formas de facilitar estas melodías, acomodando a estos adornos musicales, llamados melismas, textos diferentes a la repetición de las vocales, en la siguiente forma:




Tropos, originados en el Kyrie eleison” (Señor ten piedad)

Muy pronto estos melismas se empezaron a rellenar, no ya en latín, sino en lenguajes vulgares, y los textos nuevos crecieron desmesuradamente. Una consecuencia increíble de los tropos, fue el desarrollo gradual que fueron teniendo los textos que se intercalaban, a tal grado que dieron origen a verdaderas representaciones teatrales en los atrios de las iglesias; los misterios o Autos Sacramentales.



Origen del Teatro
Después, como una derivación de los misterios, aparecieron otras representaciones de índole popular y profana llamados “Jeux” o juegos. El jeu más antiguo es el “Jeu de Robin y Marion”, (juegos de Robin y Marion) atribuido a Adam de la Halle, de fines del siglo XIII: Esta obra es una especie de popurrí, integrado por todos los aires de danza y francachelas de la época, que hasta hace poco tiempo representaban anualmente los estudiantes de Soborna.

A la par que se extendía la música de los trovadores y que se popularizaba la música eclesiástica, se iba haciendo necesario inventar sistemas mejores de escritura musical, ya que la notación gregoriana, a base de neumas, resultaba insuficiente.
Primero se utilizaron dos líneas para escribir los sonidos, una roja y una amarilla, donde se escribían el Fa y el Do; las demás notas se entonaban en relación a estas.
El número de líneas fue variando mucho hasta que posteriormente quedo determinado.


Guido D’Arezzo
Por esos tiempos, en el año de 1025, Guido D’Arezzo, gran teórico musical italiano, al entonar un himno a San Juan, observo que la primera silaba de cada verso empezaba un grado de la escala (teclas blancas) más arriba del anterior, y decidió llamar a cada uno de estos sonidos de acuerdo con la silaba que le correspondía.
El texto de este himno (para pedirle a San Juan la preservación de la voz), decía:

Ut quaent laxis
Resonare fibris
Mira gestorum
Famuli tuorum
Solve poluti
Labi reatum
Sancte loanis

El resultado fue la sucesión ascendente: ut (do), re, mi, fa, sol, la.
Hay que aclarar que las escalas de aquella época tenían solamente 6 notas; la séptima fue un agregado posterior.
Fue en el siglo XII, cuando apareció una forma de representar la duración de los sonidos.

Canción Popular

Todos estos progresos coincidieron con el desarrollo de las lenguas vulgares (las lenguas de las diferentes naciones que fueron substituyendo al latín) y con el nacimiento y desarrollo de la canción popular. La música popular, como la mayor parte de la música, fue el resultado de la mezcla de restos de música autóctona y de música cristiana o canto gregoriano.


Instrumentos
Los instrumentos que acompañaban casualmente la música popular de esta época, eran principalmente laúdes, salterios, órganos portátiles, arpas, y algunos instrumentos rudimentarios de cuerda con arco: Recordemos que simultáneamente con esta música, la música religiosa se ejecutaba sin ningún acompañamiento instrumental, ya que los instrumentos, por sus orígenes paganos, eran considerados como indeseables por las autoridades eclesiásticas.
Este género de inspiración libre, espontánea, y natural, de parte del pueblo mismo, tomo gran importancia en el siglo XIV, en tal forma que se considera el año 1300, como la cuna de la canción popular.

Crónica de Limburgo

Una crónica de 1370, llamada Crónica de Limburgo, relata que un monje leproso que vivía en una isla del Main, “era el autor de las mejores canciones del mundo de la poesía y la música, que cantaba la gente con verdadero placer”.
Este florecimiento de la canción popular fue muy notable en Alemania, donde hay una colección de canciones, verdaderas joyas musicales de la época, agrupadas en el Cancionero de Manheim, que data de la primera mitad del siglo XV.


Colaboración de: Miguel Ángel González Plata (guitarrista de *Golden Years Band*)

martes, 8 de marzo de 2011

MODULO 2 EL CAMINO DE LA MÚSICA (PARTE 4)

El Camino de la Música (Parte 4)

Música popular de la Edad Media

 Siempre ha existido la música popular, no hay pueblo sin música. Paralelamente al canto monódico de la iglesia, existió una música profana. Sin embargo, esta música parecía muy desagradable y estridente a los tranquilos oídos cristianos, acostumbrados al canto gregoriano, como se relata en una crónica de los primeros siglos de nuestra era, donde se habla de la música popular: “….Entre los pueblos, los galos (ingleses) y los alemanes son los que están menos en situación de adoptar el canto gregoriano. Ello es debido a su ligereza y salvajismo. Las voces ásperas, duras, salvajes, enronquecidas por el alcohol de las gentes de los Alpes, que braman como truenos, no son aptas para la suave modulación….”
Otra crónica escrita en el siglo VII dice: “….Solo son capaces de cantar aquellas suaves melodías en forma parecida al estruendo que hace un carro al bajar rápidamente por una pendiente, de tal manera que en vez de acariciar con su canto, excitan con sus bramidos”….
La música popular que coexistía con la música gregoriana, era de origen pagano y en una época en que el cristianismo luchaba por extenderse, tuvo necesariamente que ser combatida. Ludovico Pío, hijo de Carlomagno, proscribió en el siglo IX definitivamente los cantos populares y solo reconoció el canto eclesiástico como única expresión de la cultura musical. En esa forma, la música autóctona, o sea aquella música propia de las diferentes regiones, fue relegándose poco a poco a los marginados de la sociedad. Estas tradiciones musicales no se extendieron totalmente, gracias a la existencia de músicos ambulantes que continuamente recogían melodías autóctonas y las divulgaban en sus correrías.

Bardos y Goliardos
En la antigua Grecia existieron unos poetas ambulantes sumamente apreciados, llamados bardos, que recorrían el país cantando poemas clásicos. Los bardos fueron desapareciendo paulatinamente, dejando su lugar a distintos grupos herederos de este género, aunque de prestigio muy diferente. Estos personajes muy curiosos fueron los llamados “clérigos vagantes”. Estos personajes legendarios eran jóvenes que se decían herederos de una tradición sacerdotal. Procedían, según ellos, de una orden sacerdotal fantástica fundada por un tal obispo Golias, por esa razón se llamaban también goliardos.
Aparecieron en tiempos de Carlomagno, y agrupaban personas de todas las nacionalidades. Los goliardos sabían leer y escribir, y generalmente, hasta donde se ha podido saber, aplicaban cantos regionales a las poesías cuyos textos podían ser graciosos, burlescos, y hasta obscenos y escandalosos. Aunque conocían la lengua oficial, el latín, les gustaba convertirlo en un lenguaje deformado y vulgar, pero simpático.

Juglares
 Con frecuencia los clérigos vagantes eran seguidos e imitados por otro tipo de personajes llamados juglares; los juglares recibieron diferentes nombres según las regiones: guibilari, juglares, jougeurs, menestriers, ministrels, etc. Eran además de músicos, hábiles malabaristas y saltimbanquis. Divertían a la gente con su gran variedad de habilidades, a cambio de una copa de vino, unas monedas o albergue. Como los goliardos, los juglares vagaban siempre de un sitio a otro, ya que la poca extensión de su repertorio los obligaba a ir en busca de un nuevo auditorio para sus gracias.
Los juglares eran objeto de continuas persecuciones, pues su existencia era desaprobada no solo por las autoridades de la iglesia, sino también por las civiles. A pesar de ser desaprobados públicamente, eran muy apreciados por el pueblo, ya que hablaban el lenguaje musical propio del pueblo mismo.
Es muy probable que la mayor parte de los juglares no compusieran sus canciones, sino que solo aplicaban sus composiciones poéticas en latín vulgar a melodías ya conocidas.
Al paso del tiempo, con el incremento de la tradición juglaresca, las persecuciones cesaron y ya para el siglo XI, los juglares mas notables eran recibidos en las cortes, y con frecuencia se veía  a un caballero noble haciéndose acompañar por un juglar.

Trovadores
 Muy pronto los juglares contagiaron a los señores de la corte, lo que dio origen a los trovadores, que eran caballeros cortesanos que imitaban a los juglares.
El movimiento de los trovadores nació en el sur de Francia, llamado entonces “tierra de Oc.”, y rápidamente se extendió al resto de Francia y Europa. Se supone que los trovadores, o al menos la mayor parte de ellos, a diferencia de los juglares, componían a la vez la letra y la música de sus canciones, que en sus manos adquirieron matices más delicados.

Las Cruzadas y su influencia
 Las cruzadas, iniciadas en el año de 1095, facilitaron que se ampliara el radio de acción de los trovadores, con los continuos y largos viajes de los caballeros guerreros. Los trovadores, jóvenes de origen noble, cuya educación con frecuencia era confiada a algún monje, absorbieron el sentido espiritual de la cultura de la iglesia y lo incorporaron a sus cantos. Pero muy pronto los trovadores, que con frecuencia cantaban a la Virgen María,  con parecido respeto y admiración volvieron los ojos hacia sus damas, dando origen a un género riquísimo de canciones de amor profano. En igual forma, de los himnos a las imágenes sagradas, muy pronto se derivaron cantos heroicos, así como leyendas e historias tristes del campo de batalla, historias de fidelidad en la amistad, lucha por un ideal, etc.
El carácter de las canciones de los trovadores, se comprueba por el nombre que estos “poetas musicales” recibieron en Alemania: “minnesinger”, que significa cantores de amor.
La llegada de un trovador a la corte era un feliz acontecimiento que venia a alegrar la triste y fría vida de los castillos solitarios, aislados por la necesidad de defenderse de los ataques de los demás estados feudales.
Los trovadores tuvieron gran popularidad por los temas profanos de sus canciones. Su producción fue muy grande. Se conocen más de 400 nombres de trovadores (oriundos del sur de Francia), y 260 de sus canciones. De los troveros (trovadores del norte de Francia) se conocen cerca de 2,000 canciones. Al entonar su música, los trovadores se hacían acompañar, generalmente, por un arpa o laúd, o por un órgano portátil, que es un instrumento profano de muy antiguo origen.
Por su contenido, las canciones de los trovadores pueden dividirse en los siguientes grupos:
a). Historias cantadas o canciones de gesta, llamadas también canciones de telar o rueca. En ellas se narraban hechos heroicos, largas historias de amantes lejanos, o historias de ambiente pastoril.
b). Canciones de amor. c). Canciones de carácter político y satírico, y d). Canciones piadosas.
En cuanto a su forma, podían ser: a). Canciones con estribillo. Por estribillo se entiende por ejemplo, el trozo “Mexicanos al grito de guerra…..” de nuestro Himno Nacional que se intercala con las estrofas. b). Canciones sin estribillo y c). Canciones con estribillo diferente entre cada estrofa.
El estribillo y la estrofa, son los elementos que más tarde darán origen a las estructuras musicales de nuestros tiempos.
El papel de los trovadores influyo grandemente en la estructura de la música. Los juglares y los trovadores relataban sus canciones en verso, lógicamente tenían que ajustar los patrones musicales a la estructura poética.
Naturalmente existía también música de danza, que se distinguía por su regularidad rítmica necesaria para bailar.

Reyes Trovadores
 Entre los trovadores hubo algunos reyes que se distinguieron por su inspiración y talento. Entre ellos se destacan: Ricardo Corazón de León y Alfonso X el Sabio (1221-1289), Rey de Castilla y de León, autor de las Cantigas de Santa Maria.
En forma paralela al desarrollo de esta música profana, el latín iba paulatinamente desapareciendo, y dando origen a las lenguas vulgares, en las que los últimos trovadores escribieron sus canciones.






Colaboración de: Miguel Ángel González Plata (guitarrista de *Golden Years Band*)

miércoles, 2 de marzo de 2011

MODULO 2 EL CAMINO DE LA MUSICA (PARTE 3)


EL CAMINO DE LA MUSICA (PARTE 3)

La música occidental es totalmente diferente a la oriental. Pero es en Oriente donde debemos buscar las raíces de nuestra música.

La música de los primeros cristianos

La música de los primeros cristianos es música eminentemente oriental. En el año 54 después de Cristo, San Pedro fundo en Roma la sede del cristianismo, y la ebullición subterránea de este nuevo espíritu en las catacumbas de Roma, impulsó a los primeros cristianos a alabar a Dios por medio de cánticos.
Sin embargo, la música romana de la época estaba asociada a la vida pagana y superficial que llevaban la mayor parte de los romanos. Por ello los primeros cristianos no adoptaron estos cánticos para acompañar sus oraciones, y fácilmente se sintieron subyugados por el carácter de las melodías orientales que San Pedro introdujo a Roma.
Los salmos son cantos de origen Hebreo con letra tomada del antiguo testamento, y los himnos, son canciones de alabanza de origen griego. Estos cánticos de origen oriental, introducidos a Roma, estaban basados en una melodía, sin acompañamiento de ninguna clase, y fueron la base del desenvolvimiento de la música durante mil años.
Los cristianos tenían la costumbre de reunirse en un día determinado al amanecer, para alabar a Cristo, con un canto alterno, que es el que se desarrolla entre dos coros, uno de los cuales responde al otro. En la liturgia católica, el canto alterno recibe el nombre de antífona y se canta con la participación de dos coros, ó bien, con un solista y la congregación.

Los Himnos de San Ambrosio

En el año de 323 d.C. Constantino declaro el cristianismo como religión oficial. Este suceso acelero la propagación de la fe cristiana por todo el imperio romano, y la nueva música cristiana fue un arma poderosa para catequizar a las tribus bárbaras de tierras europeas. San Ambrosio, Obispo de Milán (333-397 d.C.), influyo grandemente en el desarrollo de esta música, al introducir de Antioquia una serie de cánticos en forma de antífona. Compuso también himnos de gran encanto melódico de carácter popular.
Los himnos de San Ambrosio, más los ya existentes, pronto se divulgaron por toda Italia, e inspiraron la creación de otros nuevos. Algunos de estos himnos, aun se cantan en la Catedral de Milán.

Antifonario del Canto Gregoriano
 
El imperio romano, en aquellos tiempos, sufría constantemente agresiones por parte de los pueblos bárbaros, con las consecuentes migraciones de sus pobladores. Esta situación provoco una dispersión muy desordenada de estas melodías, además de la alteración natural producida por el gusto de los habitantes de cada región
En el año 600, después de haberse disuelto el imperio romano de Occidente, el Papa San Gregorio Magno se preocupo de la dispersión de estos cantos cristianos y ordeno una recopilación y ordenación de ellos. Esta agrupación contenía variantes de todas las melodías de la Iglesia Católica primitiva, y constituye hasta hoy, el canto litúrgico católico oficial, que sigue teniendo los elementos orientales, hebreos y griegos de su origen.
Este conjunto de melodías constituye el Antifonario del Canto Gregoriano, llamado así en honor de San Gregorio. Los elementos que lo integran son melodías propias para cada uno de los actos litúrgicos y las fiestas de la Iglesia. Es por así decirlo, el lenguaje típico de la Iglesia Católica, y se canta en latín.

Durante muchos siglos, el Antifonario original permaneció atado al altar de San Pedro, pero posteriormente se perdió. A fines del siglo XIX, se organizo en Francia una verdadera cruzada a favor del canto llano, como también se le llama al canto gregoriano. Después de muchos esfuerzos en la búsqueda de los más antiguos manuscritos, se reconstruyeron las melodías con toda su pureza primitiva. El Papa Pío X confió a los monjes benedictinos de la abadía de Solesmes, la misión de organizar una edición de esos cánticos, que se llamo Edición Vaticana del Canto Gregoriano. Esta edición se hizo oficial el 22 de noviembre de 1903, cuando el canto gregoriano quedo reconocido como canto oficial de la Iglesia Católica. En la actualidad, algunos actos litúrgicos de la Iglesia Católica se acompañan por melodías gregorianas entonadas, como toda la música gregoriana en latín.

Fundación de las Escuelas de Canto


Alrededor del siglo VIII se hizo evidente la necesidad de fundar hermandades monacales donde se entrenaran monjes que supieran ejecutar con la mayor pureza todos estos cánticos espirituales. Estas hermandades se llamaron “Schola Cantorum” y se fundaban en las abadías, conventos, capillas o catedrales.
Una de las más famosas y la más importante en el ejercicio de la música durante toda la Edad Media, fue la Schola Cantorum de la Abadía de San Gall, fundada en el año 720, en una región de la Suiza actual, y muy pronto se convirtió en el modelo de toda la ejecución del canto gregoriano de la época.

La Leyenda del Monasterio de San Gall

Cuenta la leyenda que siendo Carlomagno emperador de los francos (año 768 d.C.), después de haber impuesto la unidad de fe y rito en todo su inmenso reino, pensó que era necesario mandar traer una copia autentica del Antifonario del Canto Gregoriano, para unificar así la forma de entonar esos cánticos, ya que cada pueblo quería cantar “a su manera”. Recordemos que aun no hablamos de escritura musical; la ejecución de estos cánticos se transmitía oralmente ayudada solamente por ciertos signos llamados “neumas”.
Ante la petición de Carlomagno, el Papa Adriano comisiono a dos monjes, Pedro y Romano, para que llevaran desde Roma copias del autentico antifonario. Uno de ellos Romano, enfermo en una etapa de su viaje y se quedo en el monasterio de San Gall con una copia del antifonario que fue rápidamente reproducida por los monjes. Fue así como San Gall, destinada a ser un gran núcleo cultural de la época, se convirtió en un importante centro del canto litúrgico autentico, y es allí donde surgirán algunas innovaciones importantes de la música.

Monodia y Ritmo Libre

 Todos los cánticos son monódicos, es decir, consisten en una sola línea melódica, sin armonía y sin acompañamiento alguno. La melodía puede ser entonada por una persona ó por un grupo de cien, por decir algo, sin perder su carácter monódico.
El canto gregoriano no tiene “medida”, no esta organizado en un esquema preciso de igual duración donde se agrupan los sonidos: esta basado en lo que podemos llamar ritmo libre. Los sonidos se reúnen en grupos de dos o tres, pero su sucesión es libre. Se cantan con acentos naturales que equivalen a los acentos naturales que se hacen al hablar, sin un lugar fijo de colocación. En cambio en poesía, los acentos recurren cada cierto tiempo.
Los modos del canto gregoriano están basados en los modos griegos que mencionamos anteriormente, pero en sentido inverso, ya que en el canto gregoriano las escalas son ascendentes. De ellos utilizaban cuatro, equivalentes a las escalas resultantes de las notas blancas del teclado yendo de Re a Re, de Mi a Mi, de Fa a Fa, y de Sol a Sol. Estos se llamaban modos auténticos, en contraposición a otros, llamados plagales.


Neumas


 La notación de toda la música griega era a base de letras, mientras que la notación del canto gregoriano era a base de “neumas”, pequeños signos, puntos y acentos que se escribían sobre los textos, agrupándose ó distanciándose, como un recurso para que los cantantes, que ya habían recibido la melodía por tradición, pudieran entonarla con mayor precisión rítmica. Esta notación musical, seguía siendo un recurso nemotécnico solamente, estando muy lejos aun de la moderna escritura musical.
Las melodías gregorianas son de honda inspiración religiosa y comunican una gran paz. Hablan de un mundo extraterreno y se pueden definir como una gran concentración de lo espiritual, donde se encierra la esencia del cristianismo.


Colaboración de: Miguel Ángel González Plata (guitarrista de *Golden Years Band*)

viernes, 18 de febrero de 2011

MODULO 2 EL CAMINO DE LA MÚSICA (PARTE 2)


EL CAMINO DE LA MUSICA (PARTE 2)

La música desde su nacimiento en la prehistoria, dado el poder divino que se le atribuye, siempre estuvo ligada íntimamente con las creencias religiosas de los pueblos.
Como hemos visto en la cultura China, que es una de las civilizaciones más antiguas (más de 3,000 años a. de C.), la música era sumamente importante.
 La música en Asia, se fue extendiendo hacia otros países y otros continentes, ya sea por guerras, conquistas, viajeros, mercaderes, y un sinnúmero de situaciones en el transcurso del tiempo y a través de los siglos.


LA MÚSICA EN EL PUEBLO HEBREO.

El pueblo Hebreo tenía un gran talento para la poesía y la música, que se distinguía por su carácter eminentemente religioso. Las sagradas escrituras se encuentran llenas de referencias musicales, en el antiguo testamento, David, rey de Israel (1010-970 a. de C.), siempre es representado con un arpa en las manos, y Salomón su sucesor, autor de “El Cantar de los Cantares”, tenia fama de gran músico, que cuenta la historia que  la reina de Saba, atravesó todo el desierto desde su lejano país en Arabia, para escucharlo, ya que era célebre por su arte musical.
Siendo el pueblo judío eminentemente tradicionalista, ha sabido conservar el sello oriental de su música a pesar de su dispersión por el mundo.


LA MÚSICA EN GRECIA.

Aunque Grecia pertenece a Europa, no podemos considerar la música griega de la antigüedad como “europea”. Grecia representaba la suprema cultura de un mundo eminentemente asiático. La música que conocemos por europea, se iniciara hasta algunos siglos más tarde, durante la Edad Media.
La música griega de la antigüedad tiene para nosotros una gran importancia, ya que su teoría musical es la base de la música actual.
La historia griega en el mundo antiguo abarca más de 1,000 años a. de C. y durante todo ese tiempo, sufrió grandes altibajos ésta gran cultura. Como la música y el arte en general son testimonio de la vida y la cultura de un pueblo, es lógico pensar que la música griega no haya podido sustraerse a esos cambios.

LA MÚSICA Y LOS ACTOS RELIGIOSOS GRIEGOS

Los actos religiosos de los griegos iban acompañados de música. Entre ellos destacan las ceremonias musicales en honor del dios Dionisos ó Baco, en las cuales aparece un factor muy importante del drama griego: el Coro.
El coro griego tenía múltiple acción en las representaciones teatratales y ceremonias religiosas;  era relator, consejero del actor, voz divina ó conciencia, y también actuaba como las modernas orquestas, llenando los intervalos de la acción dramática con los fondos musicales.

INSTRUMENTOS GRIEGOS

La música griega fue esencialmente vocal. Todas las obras líricas se cantaban, y solo se hacían acompañar de instrumentos para sostener la voz, ó para proporcionarle ritmo. Estos instrumentos podían ser de percusión, como el crótalo y las castañuelas; de cuerdas como la lira y la citara; de viento como la siringa, formada por una serie de cañas unidas, como la flauta de pan, y el aulos, instrumento muy parecido al clarinete.

MODOS GRIEGOS

Los griegos tuvieron sistemas musicales muy avanzados, y al igual que los chinos, seguían considerando la escala musical “descendente”.
También atribuían a cada sistema musical el efecto que tienen en el espíritu humano.
A estos sistemas musicales les llamaron “Modos”, cada uno de estos modos recibía el nombre de diferentes regiones griegas.
Daremos un ejemplo muy sencillo para explicar los “Modos”.

Volvamos al teclado del piano:

Si presionamos las teclas blancas, de Do a Do de forma “descendente” (de agudo a grave) estaremos produciendo una escala que los griegos llamaron el “MODO LÍDIO”










Modo Lidio: Do–Si–La–Sol–Fa–Mi–Re–Do


De Re a Re “MODO FRÍGIO”










Modo Frigio: Re–Do–Si–La–Sol–Fa–Mi–Re
 


De Mi a Mi “MODO DÓRICO”










Modo Dórico: Mi–Re–Do–Si–La–Sol–Fa–Mi 



De Fa a Fa: “MODO HIPOLÍDIO”










Modo Hipolídio: Fa–Mi–Re–Do–Si–La–Sol–Fa


De Sol a Sol: “MODO HIPOFRÍGIO”










Modo Hipofrígio: Sol–Fa–Mi–Re–Do–Si–La–Sol


De La a La: “MODO HIPODÓRICO”










Modo Hipodórico: La–Sol–Fa–Mi–Re–Do–Si–La


De Si a Si: “MODO MIXOLIDIO”










Modo Mixolidio: Si–La–Sol–Fa–Mi–Re–Do–Si


 El Dórico de Mi a Mi, fue considerado como modo de éxtasis de carácter incitante, transmitido a las melodías basadas en él. El Lidio era el tono de la gracia, el Mixolidio de la queja, etc. Los modos mencionados ejemplifican el sistema musical griego, pero debemos advertir que los griegos utilizaron también otros sistemas más complicados.

La música griega, como toda la música en la antigüedad, carecía de acordes ó acompañamiento. Constaba solamente de una melodía acompañada por instrumentos al unísono ó a la “octava”. Por “unísono” entendemos la ejecución simultánea de una melodía con la misma entonación, en 2 instrumentos, ó con la voz y un instrumento, ó por un grupo de voces que cantan las mismas notas. Por ejecución a la octava entendemos una ejecución como la anterior, solo que con la distancia de una octava de por medio entre cada voz ó instrumento. Es muy importante saber que las obras atribuidas a Homero (siglo X a.C.), como la Ilíada y la Odisea, eran dichas con una especie de canto recitado, como el que acabamos de describir.

ESCRITURA MUSICAL GRIEGA

Uno de los grandes meritos de los griegos, fue la invención de un sistema de escritura musical, en el cual utilizaban letras del alfabeto y otros signos auxiliares para determinar la posición del sonido. Hay indicios de que en alguna época tuvieron 2 sistemas de escritura musical diferentes, uno para la música vocal y otro para la música instrumental.
El ritmo del verso determinaba el ritmo de la música, lo mismo pasó con la música cristiana. La música en Grecia estaba totalmente incorporada a la vida y acompañaba siempre todo tipo de celebraciones. Al estar tan estrechamente  ligada a la vida, la música se convierte en patrimonio general y se empieza a vislumbrar en ella toda la fuerza de un arte independiente.

LA MÚSICA EN ROMA

Al perder Grecia su poderío en manos de los romanos, sucedió el común fenómeno de que el pueblo vencedor adopte gran parte de la cultura del pueblo vencido. Por eso los romanos absorbieron gran parte del patrimonio musical griego. Sin embargo, el pueblo romano, guerrero por excelencia, no supo comprender la gran profundidad y refinamiento de la música griega, y en manos de ellos aquel arte de magnifica tradición se convirtió, de solaz espiritual, en una simple distracción.
Los grupos musicales en Roma adquirieron grandes proporciones y se instituyeron orquestas de viento y coros descomunales. En el año 60 antes de Cristo, la música paso a ser obligación de los esclavos, como elemento de goce para sus amos.
Los romanos sentían verdadera pasión por el ritmo, la danza y el canto. Los instrumentos de origen griego como la lira, la cítara, la cornamusa (instrumento antiguo muy parecido a la gaita), unidos a instrumentos de percusión, acompañaban las voces.
Entre la alta sociedad había músicos apasionados como Nerón, cuyo valor musical desconocemos, pero de quien sabemos que al morir exclamo: “¡Qué gran artista pierde el mundo conmigo!”
La música en Roma acompañaba las representaciones teatrales, los juegos, los banquetes y hasta los sacrificios en el Gran Circo Romano, donde muchas veces, al son de la música, los primeros cristianos fueron sacrificados.
Los romanos, al igual que los griegos, utilizaron letras de su alfabeto para representar los sonidos, y aunque cambiaron el sentido espiritual de la música, conservaron la teoría musical griega.
La primera música cristiana nace en el corazón de Roma, en las catacumbas, y es ahí en donde comienza la enorme proyección hacia el panorama universal de la música actual.


Colaboración de: Miguel Ángel González Plata (guitarrista de *Golden Years Band*)